Unidad carcelaria de Artigas se inaugura en octubre y dispondrá de 264 plazas

Entre los nuevos espacios, las unidades en construcción y las proyectadas, al finalizar este período habrá 3.500 lugares, «con lo cual estaríamos en condiciones de decir que eliminaríamos el hacinamiento carcelario”, sostuvo el director general de Secretaría del Ministerio del Interior, Nicolás Martinelli. El nuevo centro en Artigas sustituirá a la unidad de internación ubicada en la Jefatura de Policía de esa ciudad.

aislación, y pabellón de reclusión. Dentro del doble cerco perimetral también se incluye una cancha de fútbol como área de esparcimiento y un espacio para cultivo. A todos los edificios se accede desde una calle central, de 10 metros de ancho, que vertebra el conjunto.

La unidad se dividirá en 120 plazas para alojamiento masculino, un celdario intramuros de cuatro pabellones, taller, barracas con capacidad de 144 plazas, dirección, guardia y vestuarios, admisión y revisoría, salones de visitas, cocina, guardia y control de acceso, seguridad, chacra, espacio de deportes, taller de actividades y depósito.

La construcción total es de 4.570 metros cuadrados cerrados y techados, y 2.030 metros cuadrados pavimentados. Las obras fueron adjudicadas por licitación pública 19/2021 a la empresa Ciemsa.

Sacco señaló que este centro sigue los lineamientos de otros similares como la Unidad de Internación número 17 Campanero, ubicada en Lavalleja, y el Centro de Rehabilitación 19 de Florida, bajo una tipología que, consideró, ha funcionado muy bien para el Instituto Nacional de Rehabilitación. Desde la perspectiva de los proyectistas, al ser extendida en un solo nivel, la estructura es más fácil de gestionar y permite que no solo sea un centro de reclusión, sino para la rehabilitación de los internos.

En ese sentido, destacó que las unidades proyectadas y las que están en ejecución buscan generar condiciones «mucho más propicias» para la recuperación de los internos, con más espacios de esparcimiento y también para que aquellas organizaciones del Estado, incluso organizaciones no gubernamentales, que han adquirido mucha experiencia en trabajos con personas privadas de libertad, actúen con más comodidad y lleguen a quienes las condiciones actuales no les han permitido hacerlo.