Se fue un grande, Luis «Chato»Arismendi

Luis Chato Arismendi, referente de la música tropical uruguaya, falleció en las últimas horas a los 71 años. La noticia fue dada por el cantante Charly Sosa en sus redes sociales. “Hoy nos dejó una leyenda y se fue de gira al cielo uno de los más grandes de todos los tiempos. Un referente, muy directo y sin guardarse nunca nada. Te voy a extrañar mucho y siempre recordaré nuestras charlas y tus consejos. Descansa en paz, Luis Chato Arismendi”, escribió.

En una entrevista hace una década con OTV, Arismendi repasó su trayectoria. “Arranqué en el año 68 en una orquesta de La Paz, Sonora América”, recordó. Y continuó: “En el año 70 me dediqué a tocar la guitarra, que era mi instrumento original. Empecé a andar en la noche de Montevideo, en todas las tanguerías, y fue un privilegio tocar con Alfredo Zitarrosa un año y medio”.

Estuvo varios años en Porto Alegre, cantando tangos y boleros, y a su regreso en 1979 ingresó al Grupo Latino, lo que marcaría el comienzo de su carrera en la música tropical. “Después mi carrera siguió por distintas orquestas, Grupo Cubano, Sonora Palacio, Karibe con K, La Sabrosura, Grupo Antillano, un montón de orquestas, que me perdonen si me olvido alguna…”, continuó Arismendi.

situaciones que le han pasado”, dijo en ese mismo programa. “A mí se me murió un hijo y a la semana tuve que salir a cantar. Tenía que comer. Salís con mil mambos en la cabeza y tenés que estar con una sonrisa de oreja a oreja. A la gente no le importa”.

En estos últimos tiempos había dejado de lado el trajín del género y encaró el tango, por factores puramente humanos. “Yo entrego todo en una actuación de música tropical: bailo, canto, salto. Pero después llego a casa y es miércoles y estoy acostado. Que la cintura, que… ¡Ay! Bien de viejo, con los medicamentos. Y una de las cosas que me llevaron a cambiar de género fue eso, el cansancio del cuerpo, de la mente. No me adapto a estos nuevos tiempos. Y yo quiero a la una, a las dos de la mañana estar en mi casa. No quiero estar a las seis levantado”.

“Para cantar tango tenés que haber vivido algo. De repente un cantante joven de tango puede cantarlo técnicamente muy bien, espectacularmente, pero si vos no viviste parte de lo que estás cantando, no se lo das al público. La gente tiene que meterse en la historia que estás contándole. Vos se lo tenés que transmitir, y para eso hay que vivirlo. Hay que sufrir, hay que caerse, hay que reírse, mil cosas. Y la calle es la que te enseña”, agregó.(La Diaria)