Escenarios económicos en Argentina y sus impactos en Uruguay post elección

El resultado de las elecciones presidenciales argentinas de este domingo entre Sergio Massa y Javier Milei plantea dos escenarios diferentes para Uruguay. Los dos candidatos llegan con ideas económicas diferentes; mientras uno apunta a un Estado fuerte como sostén, el otro piensa recortar ineficiencias y aplicar un ajuste fiscal. Uruguay esperará el desenlace eleccionario para comenzar a explorar cuáles serán los impactos que le podrían provocar cada uno de esos modelos distintos de país.

Continuidad o ruptura. Así definió el director del Instituto de Negocios Internacionales  de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, al cruce de caminos que Argentina enfrentará este domingo.

Más allá del resultado, el 2024 continuará siendo complejo para las relaciones de Uruguay con su vecino del Río de la Plata, resumió Alfonso Capurro, economista socio de CPA Ferrere.

Massa se movería en una línea cercana al actual gobierno. El Estado protector y los planes sociales seguirían formando parte de la agenda. En varias oportunidades enumeró que sus principales objetivos son el equilibrio fiscal, el superávit comercial, un tipo de cambio competitivo y el desarrollo con inclusión.

Desmarcándose de la actual administración expresó que a fines de 2024 levantaría el cepo cambiario. Una de sus apuestas para vigorizar la economía es el gasoducto Néstor Kirchner, también promovido por el gobierno. Con esa obra pretende potenciar el ingreso de divisas por exportaciones de litio, gas y petróleo.

En la vereda opuesta, Milei plantea una reforma integral. Terminar con el Estado paternalista, reducir a ocho la cantidad de ministerios, realizar un ajuste fiscal profundo, la dolarización y el cierre del Banco Central (BCRA).Entonces, en 2024 Argentina va a seguir siendo barata en relación a Uruguay y eso continuará generando presión en la frontera –por la brecha de precios existente con localidades vecinas- y en el turismo.


Las políticas económicas

Capurro entiende que si Massa es el presidente deberá –junto a su equipo-realizar un giro hacia la ortodoxia e implementar algún tipo de estabilización que incorpore un ajuste fiscal y un programa que devuelva cierta credibilidad e independencia a la política monetaria.

“Si eso no sucede hay un riesgo importante que Argentina converja a un escenario de hiperinflación. Y también hay riesgo de eso si el giro de Massa es lento”, señaló. “El principal desafío de Massa va a ser el de convencer al peronismo que ese giro es necesario y que vale la pena”, añadió.En el caso de Milei deberá centrar el foco en la gobernabilidad y en demostrar la factibilidad y credibilidad de los planes que plantea. Para el economista de CPA Ferrere el plan de dolarización no es viable, ni posible. Pero si puede apostar a planes de estabilización más factibles, como por ejemplo con un esquema de anclas cambiarias o tipo de cambio fijo combinado con un ajuste fiscal importante.Sin embargo, tanto el plan de dolarización como el otro son difíciles de implementar desde el punto de vista económico y político porque requieren un ajuste fiscal y sinceramiento de las tarifas públicas.

Informe de El Observador