Pacientes oxigenodependientes beneficiarios del BPS accederán a tarifa eléctrica diferencial

Un convenio suscripto entre el Banco de Previsión Social (BPS) y la empresa pública de energía UTE permitirá a unos 80 pacientes oxigenodependientes en situación de vulnerabilidad económica acceder al tratamiento médico requerido en su domicilio. Ambos organismos asumirán el incremento tarifario de hasta 1.600 pesos, que implique el uso de concentradores de oxígeno utilizado por los beneficiarios.

“Son instituciones del Estado trabajando juntas en favor de una mejor calidad de vida y en particular de aquellas personas que más lo necesitan”, dijo la presidenta de UTE, Silvia Emaldi, respecto a la firma del convenio, este martes 22, acompañada por el presidente del BPS, Alfredo Cabrera, e integrantes del directorio de ambos organismos. 

La jerarca explicó que la ayuda económica, que asumirán en forma compartida UTE y BPS, insumirá el descuento en cargos fijos en potencias contratadas de hasta 200 kilovatios hora, que significarán unos 1.600 pesos por cliente. 

“Es para facilitar y permitir que todas las personas que requieran del oxígeno para su vida y calidad de vida puedan tenerlo disponible”, indicó.

Además, valoró la coordinación entre ambos organismos para implementar políticas sociales que contribuyan al desarrollo de la población. También se establecerán medidas para que, ante posibles cortes de energía debido a tareas de la empresa eléctrica, los técnicos consideren medidas alternativas para las zonas donde habiten estas pacientes, precisó.

Cabrera, en tanto, consideró que estas son el el tipo de acciones concretas “que no van a cambiar la historia del sistema, pero cambian la vida de las personas”.

Los beneficiaros son pacientes del Centro de Referencia Nacional en Defectos Congénitos y Enfermedades Raras (Crenadecer), que gestiona BPS, con afecciones crónicas e invalidantes que implican la necesidad de uso de oxigeno de manera rutinaria.  

El ente previsional entregará en préstamo a las personas que requieren el uso de concentradores portátiles alimentados con energía eléctrica. A diferencia de los antiguos tanques presurizados, esos dispositivos permiten mejorar la atención debido a su practicidad de uso.

“Mejoramos la calidad de atención de los pacientes, les damos mayor autonomía”, concluyó Cabrera.