UDELAR y su descentralización es referencia en el mundo ,en investigación científica

Udelar en el interior tiene efectos notorios en trayectorias de la población joven, concluye investigación

Un estudio publicado como documento de trabajo por The National Bureau of Economic Research (NBER), analiza los efectos del proceso de descentralización de la Universidad de la República (Udelar) en el interior del país. Entre sus hallazgos más relevantes, el trabajo concluye que entre las personas menores de 30 años que habitan donde hay sedes universitarias, esta política aumentó la matriculación en un 37% (relativo al promedio antes de la llegada de la Universidad a las distintas localidades que era de 1.1%).

Sede Salto del Cenur Litoral Norte. 21/03/23. Foto: Liroy Rodríguez, UCUR
Sede Salto del Cenur Litoral Norte. 21/03/23. Foto: Liroy Rodríguez, UCUR

El trabajo se titula Schooling and Intergenerational Mobility: Consequences of Expanding Higher Education Institutions (Escolarización y movilidad intergeneracional: Consecuencias de la expansión de las instituciones de enseñanza superior) y fue incluido en los Working Paper Series del NBER en noviembre de 2023. Fue realizado por Noemí Katzkowicz y Martina Querejeta, investigadoras del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (FCEA-Udelar), conjuntamente con Victor Lavy (Universidad de Warwick Coventry, Reino Unido, y Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel) y Tatiana Rosá (Pontificia Universidad Católica de Chile). Este estudio se llevó adelante durante tres años, con el apoyo financiero y científico de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Katzkowicz y Querejeta explicaron al Portal de la Udelar los aspectos más relevantes de su trabajo. «Las principales variables de resultado que quisimos medir fueron el efecto de la expansión de la Universidad en el interior en la matriculación en la Udelar, en la matriculación de los que son primera generación de universitarios en su familia -y eso lo entendemos como un efecto en la movilidad social intergeneracional-, y además en el egreso universitario», explicaron. En este estudio también se analizaron efectos de esta política sobre otros niveles de enseñanza y sobre el mercado de trabajo en esas comunidades.

Las ciudades con sedes de la Udelar consideradas fueron Maldonado, Rocha, Paysandú, Salto, Tacuarembó y Rivera. Para cada una de estas se tomó un punto de inflexión en el período estudiado: «llevamos a un mismo momento cero a todas las localidades que abrieron una sede o que tuvieron una expansión considerable en la oferta existente. Entonces comparamos la matrícula desde 2002 hasta este año y a posteriori hasta 2020», explicaron Katzkowicz y Querejeta.

A lo largo de todo el estudio se compararon dos poblaciones: la de estudiantes que finalizaron la educación secundaria en las localidades donde se abrieron sedes universitarias frente a la de estudiantes que finalizaron ese nivel de enseñanza en lugares sin presencia de la Universidad. Los departamentos de Montevideo y Canelones no fueron considerados porque sus características los diferencian del resto del país, señalaron las investigadoras.

Para valorar la matriculación en la Udelar y en particular la de quienes son primera generación de universitarios en su familia, se comparó el conjunto de estudiantes inscriptos con el de la población menor de 30 años que hay en las ciudades con sedes universitarias, es decir, «medimos cuál es la proporción de personas menores de 30 de estas localidades que se matricularon en la Universidad, como para tener una especie de denominador común», indicaron.

El período estudiado abarca desde 2002 hasta 2020; de este modo se analizaron datos de varios años antes de que empezara el proceso de descentralización universitaria y también de varios años después, explicaron las autoras. Los datos fueron obtenidos a partir de registros administrativos de la Universidad en dicho período, de datos censales aplicados a todos los estudiantes durante el año de ingreso de forma obligatoria y de la Encuesta Continua de Hogares -en este caso para estudiar el efecto de esta política universitaria sobre otros resultados educativos y sobre el mercado laboral–.

Políticas transformadoras

En primer lugar, «encontramos que entre las personas menores de 30 años de las localidades donde se instalaron sedes, la expansión de la Udelar en el interior aumentó la matriculación en un 37% (relativo al promedio antes de la llegada de la Universidad a las distintas localidades que era de 1.1%) », indicaron. 

Otra de las conclusiones importantes del estudio es que esta política tuvo efectos diferenciados en estudiantes procedentes de entornos menos favorecidos: «por un lado aumentó la matriculación de quienes finalizaron educación secundaria en localidades donde se abrieron sedes universitarias y además, aumentó aún más para las personas que son primera generación de universitarios en su familia», plantearon. Si se considera el ratio entre el total de estudiantes y quienes son primera generación de universitarios, -una relación que la Udelar viene siguiendo en sus estadísticas-, «vemos que la creación de nuevos campus aumentó en 6 puntos porcentuales la proporción de estudiantes que son primera generación», indicaron.

Además, las autoras observaron que en el período analizado la tasa de egreso de toda la población universitaria -que mide cuántos estudiantes se graduaron cinco años después de haberse inscripto- no presentó aumentos ni caídas. «A veces a nivel académico o político se discute sobre qué pasa cuando se expanden ciertos servicios, por ejemplo de educación, a un gran conjunto de la población. Se sostiene que probablemente ese aumento se pueda traducir en peores indicadores. Lo que mostramos es que en este caso no tenemos ningún efecto, eso no se tradujo en peores indicadores educativos, no hubo menores tasas de egreso. Por tanto, podemos inferir que quizás no existieron mayores tasas de abandono, si bien no medimos directamente el abandono».

La investigación también comprobó que «los efectos sobre la matriculación total se extienden a localidades situadas hasta 30 km del nuevo campus, y el impacto disminuye a medida que nos alejamos».

Otro hallazgo a destacar de este trabajo se relaciona con la cantidad de estudiantes que finalizan la educación secundaria. Esta aumentó en 1.086 personas durante los seis primeros años tras la implantación del programa (relativo al promedio antes de la llegada de la Universidad a las distintas localidades que era de 2762). Además, en los lugares de referencia también creció un 25% la cantidad de jóvenes entre 15 y 18 años que asisten a la educación media (relativo al promedio antes de la llegada de la Universidad a las distintas localidades que era de 4412). Esta variación se estudió a modo exploratorio con base en la Encuesta Continua de Hogares: «ahí la motivación es ver si una inversión de la Udelar en infraestructura de estas dimensiones tiene efectos más allá de la Udelar y genera oportunidades o motiva a continuar los estudios formales. Encontramos que efectivamente tiene efectos de magnitud y significativos en asistir y en terminar el Liceo».

Contexto uruguayo

La investigación indagó sobre otros efectos de esta política: «se encontró un aumento de la oferta de trabajadores calificados en aquellas localidades donde se dio la expansión de la Universidad. Explorando un poco qué pasaba con otras variables, encontramos una disminución leve en lo que tiene que ver con los salarios, o sea con los retornos a la carrera», comentaron. Las autoras advirtieron que aún no es posible conocer en profundidad las consecuencias del acceso a la formación universitaria en el mercado laboral en estos lugares, dado que el periodo posterior a esta política de expansión es limitado: «estamos viendo una foto de corto plazo de estos efectos; en realidad para estudiar estos procesos sería interesante ver qué pasa unos años más tarde y cómo evolucionan diferentes variables».

En la literatura acerca de estas temáticas, el trabajo de Katzkowicz, Querejeta y los demás autores se relaciona con aquellos que analizan distintos cambios de políticas educativas y sus resultados en el desempeño o en el acceso de estudiantes a la educación. No obstante, en cuanto a la educación terciaria el contexto uruguayo es particular ya que existe gratuidad y además no hay prueba de ingreso, salvo en algunas carreras específicas, «hay muy pocos países donde el acceso es general y en ese sentido es difícil la comparación exacta de resultados», indicaron. También observaron que a nivel internacional los procesos de descentralización de la educación superior muchas veces se dan a partir de la creación de nuevas instituciones, y no tanto por la expansión de una misma universidad.

Las investigadoras señalaron que se han publicado estudios que buscan ver el efecto de invertir en infraestructura educativa. Salvando las diferencias con otros países, «cuando comparamos los efectos van bastante en línea, o sea, aumenta también la matriculación de individuos de contextos más desventajados», observaron.

Finalmente, las autoras explicaron que el NBER es una institución vinculada a redes internacionales de investigación que semanalmente publica documentos de trabajo, como el de este estudio. El trabajo se encuentra en el siguiente link: https://www.nber.org/system/files/working_papers/w31906/w31906.pdf

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