El Desembarco de los 33 Orientales, también denominado Cruzada Libertadora, fue un acontecimiento histórico protagonizado por un grupo de patriotas liderado por Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe, que ocurrió el 19 de abril de 1825. “Mostremos al mundo entero que merecemos ser libres”, enunció Lavalleja.

Este grupo emprendió una insurrección contra los ocupantes portugueses que desde 1820 dominaban el territorio de la antigua Banda Oriental, y la habían convertido en la Provincia Cisplatina. 

El grupo cruzó secretamente el Río Uruguay desembarcando en la playa de la Agraciada. Allí enarbolaron la que se conocería más adelante como la bandera de los 33 Orientales y juraron expulsar definitivamente al gobierno brasileño de la ocupada Provincia Oriental, bajo el lema «Libertad o Muerte». Cuatro meses después, el 25 de agosto de 1825, se declaró su independencia de Brasil. 

El objetivo inicial de la lucha era la reincorporación política de la antigua Banda Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Sin embargo, debido a la voluntad de los orientales de decidir y construir su propio destino, y los avatares de la guerra entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio del Brasil, estos últimos acordaron, con mediación de Inglaterra, instaurar un nuevo país: el Estado Oriental del Uruguay, sentando las bases para la formación del Uruguay como país independiente. 

Se trata, por tanto, de un acontecimiento histórico fundamental en la construcción del Uruguay, que se recuerda y estudia como un símbolo de la lucha por la libertad e independencia.