Más colorados y batllistas que nunca

El pasado martes nos sentimos en la obligación de ensayar una férrea defensa de nuestras ideas en el Senado de la República y a través de ellas, como no podía ser de otra manera, reivindicamos sin vacilaciones a nuestro histórico y glorioso Partido Colorado.
Ocurrió en la sesión donde la represa de Rincón del Bonete fue renombrada como Dr. Baltasar Brum, instancia a la que asistimos con orgullo y alegría.
Pero algunas situaciones que son de público conocimiento derivaron en una innecesaria controversia, donde se puso en tela de juicio la pertinencia de la designación por parte de la bancada de Cabildo Abierto.
Esta vez fueron ellos, pero no es la primera vez que nos sentimos provocados, antes se escucharon otras voces intentando menospreciar nuestro legado. Y siempre estuvimos al firme para defender a todos quienes hicieron grande a nuestro partido, el más importante, al punto que no se podría concebir la historia de Uruguay sin figuras de la trascendencia de Rivera y Batlle y Ordóñez.
Ya estamos acostumbrados, hace más de 20 años que venimos levantando las banderas del batllismo en cualquier lugar y circunstancia y ante quien sea que se atreva a mancillar nuestra rica tradición política.
¿A quién se le ocurre intentar opacar un homenaje a tan digna figura, que no solamente se destacó como profesional y como gobernante, sino que dejó lo más preciado que es la vida en defensa de la democracia y sus instituciones?
¡Por favor!
Por eso somos tan insistentes en que el próximo 30 de junio es una instancia electoral fundamental para nuestro partido.
Los invito a reflexionar un momento y que se hagan la siguiente pregunta:
¿Cuál de todos los precandidatos colorados a la Presidencia de la República encarna de mejor manera nuestros valores y principios?
Yo tengo muy clara la respuesta: Tabaré Viera es el mejor colorado de todos ellos, el que representa fielmente las ideas liberales, republicanas y batllistas.
Tabaré no llegó ayer al partido. Es un colorado de ley desde la primera hora. Y si a eso le sumamos que es un defensor tenaz del interior del país y que su agenda prioriza la realidad de los uruguayos de todo el territorio nacional, sin dudas estamos ante la síntesis perfecta.
Por otra parte, si en todo lo que va de este siglo el Partido Colorado ha tenido su mejor expresión electoral en Rivera y en Salto… ¿Por qué no le daríamos la oportunidad a un referente de esta zona de liderar nuestros intereses como partido?
Esto que nos pasó el martes en el Parlamento es una clara muestra de la necesidad de estar preparados para dar la discusión, para plantarnos firmes ante los atropellos y las agresiones.
Aquí no hay de medias tintas, el liderazgo implica dar la cara, estar a la altura, dar la pelea en la adversidad; sentir orgullo y tranquilidad de que al final del día cumplimos con los hombres y mujeres que nos dejaron este inmenso legado.
Asumimos esa responsabilidad y queremos que nos respalden para continuar fortaleciendo las ideas batllistas en el marco de la coalición republicana, que seguirá gobernando al país pero que necesariamente tendrá que profundizar la mirada hacia el Interior y hacia los que más necesitan del Estado.
Por eso decimos que no da lo mismo cualquier candidato, si bien todos son compañeros de ruta y vamos a ir unidos en todo el proceso electoral que seguirá al 30 de junio.
Pero yo no quiero poner en riesgo el futuro del Partido Colorado, por eso voto certezas.