En Uruguay, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud Pública, cada año mueren aproximadamente 700 mujeres por esta causa, lo cual corresponde, en promedio, al fallecimiento de dos mujeres por cáncer de mama por día.

Al igual que sucede con muchos cánceres, la probabilidad de desarrollar cáncer de mama aumenta con la edad. En nuestro país, el 78 % se presenta en mujeres mayores de 50 años. Sin embargo, se diagnostica un 5.5 % en mujeres menores de 40 años y un 7 % aprox. en mujeres de entre 40 y 45 años.

El cáncer de mama es curable si se detecta en etapas tempranas. El grado de extensión de la enfermedad al momento del diagnóstico influye significativamente en la supervivencia. En Uruguay, más del 50 % de las pacientes se diagnostican en estadios tempranos (I y II) y menos del 9 % en etapa metastásica o diseminada.

Dentro de los factores no modificables que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama se encuentran la edad, el sexo, los antecedentes personales de algunas enfermedades benignas en la mama, la susceptibilidad genética, la alta densidad mamaria y antecedentes ginecológicos como una menarca precoz o una menopausia tardía, entre otros.

Los factores modificables que aumentan el riesgo de cáncer de mama se relacionan con los estilos de vida y el comportamiento como el sedentarismo

bebidas alcohólicas y el consumo de tabaco, el sobrepeso y la obesidad en la postmenopausia.

¿Cómo podemos ayudar a prevenir el cáncer de mama?

  • Adoptar una alimentación saludable.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Realizar actividad física.
  • Limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
  • Evitar el consumo de tabaco.

En este tipo de cáncer es muy importante la detección temprana, para lo que se realizan el tamizaje-que consiste en la realización de una mamografía a mujeres asintomáticas para la detección de lesiones precancerosas o de la enfermedad en una fase temprana- y el diagnóstico precoz, que se realiza cuando inicia la enfermedad, con los primeros síntomas.

La mamografía es una radiografía que utiliza rayos x, de radiación más baja que una placa simple, para generar una imagen de la mama en la que se puede detectar el cáncer antes de que sea palpable en el examen físico. Es un estudio de alta sensibilidad, especificidad y de alto beneficio.

Conocer nuestro cuerpo es fundamental para estar atentos a identificar cambios que puedan ocurrir; debemos saber cómo conocer nuestras mamas y qué cambios son los que deben llamar la atención.