Nino Bravo a 51 años de su fallecimiento

Un libro quedará abierto, una carta sin escribir, de un árbol caerá una hoja y yo me alejaré de ti”, cantaba Nino Bravo en “Esa será mi casa”. La sensación de que algo está inconcluso, que transmite en ese tema, es la misma que dejó cuando perdió la vida después de chocar con su BMW 2800 modelo 1970, el 16 de abril de 1973. Los músicos que lo acompañaban salieron ilesos: su guitarrista José Juesas, y Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, del dúo Humo, un grupo más rockero que Nino quería producir. Tenía 28 años, decenas de canciones grabadas y quería apoyar a nuevos artistas. Los cuatro viajaban de Madrid a Valencia con el objetivo de grabar y reunirse con la discográfica. Nunca llegaron.

Los medios del mundo se hicieron eco de la tragedia. Nino Bravo ya era un ídolo en España y Latinoamérica. La televisión española logró entrevistar a los Humo: “El accidente fue por una curva, incluso no demasiado difícil en que se abrió un poco, el coche se ladeó hacia la izquierda, posteriormente se fue hacia la derecha, ahí cogimos una cuneta y dimos unas cuantas vueltas de campana”, dijo Romero. Notablemente angustiado, el también valenciano terminó la historia: “Yo estaba cogido de una manija de esas que hay y pedía tranquilidad, creo que me lo decía para mí mismo, y venga dar vueltas, no había forma de que parara aquello. Al fin, cuando paró, salimos como pudimos y no sé…