«A las 5 en punto de la tarde»,prohibido olvidar!

En esta edición de Hay fechas que no podés olvidar, vamos a recordar la manifestación  del 9 de julio de 1973,  a las cinco de la tarde, trece días después del golpe de Estado y del inicio de la huelga general convocada por la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).

Ese día miles de uruguayos y uruguayas se congregaron en la avenida 18 de Julio, en un acto de resistencia ejemplar e icónico de la ciudadanía. Es muy recordada también la convocatoria a esta marcha en una audición de Radio Sarandí en la que el periodista Ruben Castillo leyó el poema «Llanto por Ignacio Sánchez Mejía» de Federico García Lorca.

Para conocer más sobre esta movilización conversamos con Luis Iguiní, fundador de la Confederación de Obreros y Funcionarios del Estado (COFE) y de la CNT. Iguiní explicó la situación del país, previa al golpe y la unificación sindical en la conformación de la CNT, necesaria para que fuera posible la huelga general masiva que paralizó al país durante quince días.

«En los años 60s había una crisis muy grande, no había ninguna guerra importante en el mundo, la guerra en Corea había terminado, que le había permitido al país vender fundamentalmente carne, entre otros productos. Se vivía una crisis grande. Eso determinaba enormes manifestaciones, cada vez más grandes. Antes nos habíamos juntado con los estudiantes, en 1958, para lograr la Ley Orgánica de la Universidad, pero había cinco centrales obreras en ese entonces

empezó aumentar la represión y medidas para detener la huelga: habilitó el despido directo de trabajadores públicos y privados.

Por esto, se resolvió convocar masivamente a una movilización el 9 de julio, para cerrar la huelga a 13 días de haberla puesto en marcha, la CNT junto a otras organizaciones sociales de ese momento, estudiantes de secundaria, de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), también se sumaron partidos políticos de ese momento, como el Partido Comunista y el Partido Nacional. El objetivo, según cuenta Iguiní, era terminar la huelga general «victoriosamente».

“En radio Sarandí Ruben Castillo se las ingenia para organizar un concurso entre los oyentes a quien acertara el nombre del autor de los versos: ‘A las cinco de la tarde…’” poema de Federico García Lorca. “‘A las cinco en punto todos a 18, se dijo de boca en boca’. (Aurelio González)”. Según consta en ¿Qué hacía ud durante el golpe de estado y la huelga general?, de Álvaro Rico (1).

El resultado fue una gran movilización en la que miles de personas llenaron 18 de julio cantando el himno nacional o al grito de “Libertad” y “CNT” (2). «Las fuerzas policiales buscaron la dispersión inmediata pero no lo logran en sus primeros intentos. La gente se reagrupa en bares y comercios» (3). Un recorte de prensa de ese día indica que “tropas del ejército usaron gases lacrimógenos, unidades lanza aguas y efectuaron disparos de rifle sobre las cabezas de una multitud estimada en 8 mil personas”. (4)