El Amor De Los Locos

Este es un relato creado por mi, José Buslón, que se irá publicando algunos días de la semana por el muro de la Red Social, hasta que me cance y de por terminado el cuento.
No reclamaré derechos de autor, pero dejo en claro que soy autor, autor de la trama, porque los personajes no tienen dueño, y lo mismo puedo ser yo o vos o alguien que conocés.
No sé gasten en corregir faltas y cuestiones sintácticas, ni que hablar de coherencia, porque es esto, no más que un ejercicio de dar riendas sueltas al divague, pero si aún así insisten, como me ha pasado con algunas señoras muy aseñoradas, tengan a bien evitar comentar.
Cada relato llevará un número, a modo de índice y no siempre un título de capítulo, pero igualmente está metodología les permitirá retomar la lectura, si es que se perdieron de algo.

Cap 1 La sombra detrás de la estantería

La vió por primera vez, entre las estanterías de Literatura Uruguaya. Aunque intentó advertir sus facciones no pudo distinguirla con claridad, más bien parecía una sombra, enigmática pero interesante.

Amigo de la bibliotecaria, no le costó mucho averiguar que libros se llevaba prestado para leer esa chica de la cual solo conocía de apariencia.
Supo también que era muy puntual para devolver los libros, cumplía estrictamente con los quince días de plazo, pero nunca antes. Demoraba mucho en leer las novelas, y nunca llevaba más de uno por vez.

Recuerda que una vez observó que ella bajaba del Línea 1 proveniente de la Zona Este. Tendría entre 20 y 25 años, ya que está valoracion dependía de como iba vestida y el peinado que usaba. Es decir, era la misma pero no siempre aparentaba igual.
Este detalle hizo que alguna vez que se atrevió a saludarla, saludara a otra parecida, generando esto una gran desazón por las expectativas que había puesto en el hecho.

Lee a Ramón Lancieri, le dijo su amiga bibliotecaria, lo cual le pareció extraño,porque primero no conocía al autor salteño y segundo porque había imaginado, que con su apariencia revolucionaria, leería a Galeano o Benedetti.
Las apariencias engañan se dijo en voz alta mientras caminaba hacia el Parque Solari; porque quien va a suponer que yo leo a Bioy Casares.